Sandro Botticelli (Florencia, 1445–1510), de nombre real Alessandro di Mariano Filipepi, fue uno de los grandes maestros del Renacimiento florentino. Se formó en el círculo de Filippo Lippi y desarrolló su carrera bajo el mecenazgo de los Médici, que lo introdujeron en los ambientes humanistas y neoplatónicos de la ciudad.
Frente al realismo anatómico de otros contemporáneos, Botticelli apostó por la línea elegante y la expresión poética: figuras de siluetas etéreas, a menudo con un punto de melancolía. De esa sensibilidad nacen sus obras mitológicas más célebres, El nacimiento de Venus y La Primavera, hoy en la Galería de los Uffizi de Florencia.
En sus últimos años, marcado por las predicaciones de Savonarola, su pintura se volvió más austera y religiosa; se cree que él mismo destruyó algunas obras de tema profano en la llamada "Hoguera de las Vanidades".