Johann Heinrich Füssli (Zúrich, 1741 — Londres, 1825), que en Inglaterra firmó como Henry Fuseli, se ordenó pastor protestante antes de dedicarse al arte. Tuvo que salir de Zúrich a los veintitrés años por haber denunciado por escrito a un magistrado corrupto, y acabó en Londres traduciendo y escribiendo.
Pasó ocho años en Roma copiando a Miguel Ángel, y de ahí le viene la anatomía exagerada de sus figuras. En 1781 pintó La pesadilla, hoy en el Detroit Institute of Arts: una mujer derrumbada de espaldas con un íncubo sentado en el pecho y una yegua ciega asomando entre las cortinas. La estampa se vendió durante décadas y es probablemente la imagen más reproducida de todo el siglo XVIII británico.
Fue profesor de pintura y luego conservador de la Royal Academy, y dedicó años a una Galería Milton de cuarenta cuadros sobre El paraíso perdido que fue un fracaso comercial. Amigo y defensor de William Blake, murió a los ochenta y cuatro años y está enterrado en la catedral de San Pablo.
Sus escenas se sostienen en un cuerpo iluminado dentro de una oscuridad casi total, y ahí es donde una mala impresión empasta todo. Ajustamos las sombras para que conserven detalle, sobre lienzo de algodón y con bastidor montado a mano.