Isidro Nonell (Barcelona, 1872-1911) pintó lo que el modernismo catalán prefería no mirar: gitanas sentadas en el suelo, mujeres envueltas en mantones, enfermos y repatriados de Cuba. Sin denuncia explícita y sin pintoresquismo, solo bultos humanos resueltos con una pasta densa y una paleta de tierras y violetas.
Formó parte del círculo de Els Quatre Gats y su obra impresionó a un Picasso adolescente: buena parte de lo que luego sería el período azul pasa por Nonell.
La crítica de su tiempo lo trató con dureza y solo empezó a reconocerlo en su última exposición, en 1910. Murió de tifus meses después, con treinta y ocho años.
Su materia es espesa y la gracia está en conservar ese empaste. La impresión FineArt sobre lienzo de algodón mantiene el relieve aparente de la pincelada, y montamos cada cuadro a mano en el tamaño que prefieras.