Georges Seurat (París, 1859-1891) quiso convertir la pintura en una ciencia. Leyó los tratados de óptica de Chevreul y Rood sobre cómo se mezclan los colores en el ojo y construyó un método: puntos pequeños de color puro yuxtapuestos, sin mezclar en la paleta, para que la mezcla la hiciera el que mira.
Con esa técnica pintó Tarde de domingo en la isla de la Grande Jatte (1884-1886), dos metros por tres, en los que trabajó dos años con decenas de estudios previos; está en el Art Institute de Chicago. Bañistas en Asnières (1884) se conserva en la National Gallery de Londres.
Murió de repente a los treinta y un años, dejando el divisionismo en manos de Signac y de un grupo reducido de seguidores.
El puntillismo depende del tamaño: si se reduce demasiado, los puntos se funden y desaparece el efecto que Seurat calculó. Te ayudamos a elegir la medida y montamos el lienzo de algodón a mano.