Franz Marc (Múnich, 1880 — Verdún, 1916) pintó animales porque le parecían más honestos que las personas. Caballos, ciervos, zorros y vacas atraviesan sus cuadros integrados en un paisaje que vibra con ellos, sin anécdota ni sentimentalismo.
En 1911 fundó con Vasili Kandinski el grupo Der Blaue Reiter y desarrolló un código de color propio: el azul para lo espiritual y severo, el amarillo para lo suave y alegre, el rojo para la materia pesada. De ahí salen El caballo azul I (1911, Lenbachhaus de Múnich) y Los grandes caballos azules.
Con la guerra su pintura se oscureció hasta la abstracción en El destino de los animales (1913). Murió en Verdún en 1916, con treinta y seis años.
Sus azules y magentas son saturados y planos, y cualquier desvío se nota. Trabajamos con tintas de alta gama sobre lienzo de algodón y montamos el bastidor a mano en nuestro taller de Jaén.