Aureliano de Beruete (Madrid, 1845-1912) llegó a la pintura desde el derecho y la política, y acabó siendo uno de los mejores paisajistas españoles de su tiempo y un historiador del arte respetado, autor de un estudio sobre Velázquez que todavía se cita.
Vinculado a la Institución Libre de Enseñanza, salió a pintar la sierra de Guadarrama, las orillas del Manzanares y los alrededores de Madrid cuando el paisaje castellano no se consideraba un tema digno. Su pincelada se fue soltando con los años hasta acercarse al impresionismo, sin llegar a renunciar nunca a la estructura del terreno.
Fue amigo de Sorolla, que lo retrató, y coleccionista notable.
Sus paisajes viven de los grises y ocres de la meseta, tonos que se ensucian con facilidad al imprimir. Los ajustamos uno a uno sobre lienzo de algodón y montamos a mano en nuestro taller.