Gustave Courbet (Ornans, 1819 — La Tour-de-Peilz, Suiza, 1877) pintó a los vecinos de su pueblo enterrando a un pariente en un lienzo de siete metros, del tamaño que hasta entonces se reservaba a batallas y coronaciones. Un entierro en Ornans (1849-1850), hoy en el Museo de Orsay, fue un escándalo político antes que estético.
Decía no poder pintar un ángel porque nunca había visto ninguno. Cuando en 1855 le rechazaron obras de la Exposición Universal, montó una barraca enfrente, la llamó Pabellón del Realismo y cobró entrada: la primera exposición individual de la historia moderna.
Participó en la Comuna de París de 1871, fue encarcelado y se le responsabilizó del derribo de la columna Vendôme. Murió exiliado en Suiza sin haber podido pagar la multa.
Sus superficies son pastosas, trabajadas a veces con espátula. La impresión FineArt sobre lienzo de algodón conserva ese relieve aparente, y montamos el bastidor a mano en nuestro taller.