Andrea Mantegna (Isola di Carturo, 1431 — Mantua, 1506) era hijo de un carpintero y entró de aprendiz en el taller paduano de Francesco Squarcione, que lo adoptó legalmente y con quien acabó en pleito. A los diecisiete años ya firmaba obra propia. Se casó con Nicolosia Bellini, hermana de Giovanni.
Desde 1460 y durante casi cincuenta años fue el pintor de los Gonzaga en Mantua. Allí pintó la Cámara de los Esposos (1465-1474) en el Palacio Ducal, donde abrió en el techo un óculo pintado con figuras asomándose desde arriba: el primer techo ilusionista de la historia, y el antepasado de todas las bóvedas barrocas.
Le obsesionaba la Antigüedad —coleccionaba mármoles y esculpía las cosas como si fueran piedra— y el escorzo. Su Cristo muerto, en la Pinacoteca de Brera, está visto desde los pies y sigue pareciendo un desafío quinientos años después. Los nueve lienzos de los Triunfos del César están en Hampton Court.
Su dibujo es duro y lleno de líneas finísimas que se pierden si la resolución no acompaña. Imprimimos en alta definición sobre lienzo de algodón y montamos el bastidor a mano en nuestro taller.