Pedro Pablo Rubens (Siegen, 1577 — Amberes, 1640) fue el pintor más solicitado de Europa y, a la vez, un diplomático que hablaba varios idiomas y viajaba con encargos de las cortes. Las dos cosas se explican juntas: su taller de Amberes funcionaba como una empresa capaz de entregar obras enormes en plazos que nadie más cumplía.
Se formó en Italia entre 1600 y 1608 copiando a Tiziano y a Miguel Ángel, y volvió a Flandes con un barroco propio: composiciones en diagonal, cuerpos en movimiento y una carnación luminosa que se convirtió en su firma. El descendimiento de la cruz (1612-1614), en la catedral de Amberes, lo consagró nada más regresar.
España guarda la mayor colección de su obra. El Museo del Prado conserva cerca de noventa lienzos suyos, entre ellos Las tres Gracias (hacia 1635), que no quiso vender nunca y se encontró en su estudio al morir, y El jardín del Amor. En su segunda estancia en Madrid, en 1628, coincidió con un Velázquez joven al que animó a viajar a Italia.
Un Rubens pide tamaño: se pintaron para verse de lejos y en salas altas. Como fabricamos cada cuadro a medida, puedes pedirlo en gran formato sin perder definición, impreso en FineArt sobre lienzo de algodón y montado a mano en nuestro taller.