Nicolas Poussin (Les Andelys, 1594 — Roma, 1665) fue el pintor francés más influyente de su siglo y pasó casi toda su vida en Roma. Llegó en 1624, a los treinta años, y solo se marchó una vez: entre 1640 y 1642, cuando Luis XIII lo reclamó a París y lo nombró primer pintor del rey. Odió el puesto, la corte y los encargos decorativos, y volvió a Italia en cuanto pudo.
Componía como un escenógrafo. Antes de pintar montaba pequeñas figuras de cera dentro de una caja con ventanas, las movía hasta encontrar el orden exacto y solo entonces dibujaba. De ahí la claridad casi matemática de Los pastores de Arcadia (hacia 1638), en el Louvre, donde cuatro figuras descifran la inscripción de una tumba.
Trabajó casi siempre para un círculo pequeño de coleccionistas cultos, en formatos medianos y con temas de mitología, historia antigua y Biblia. Al final de su vida, con la mano ya temblorosa, pintó la serie de Las cuatro estaciones (1660-1664), donde el paisaje se come a las figuras.
Su color es de gamas claras y muy medidas, y el dibujo se apoya en contornos limpios. Imprimimos sobre lienzo de algodón con perfil ajustado para no endurecer esos contornos, y montamos a mano en nuestro taller de Jaén.