Anders Zorn (Mora, Suecia, 1860–1920) fue uno de los pintores suecos más reconocidos internacionalmente de su generación, además de grabador y escultor. Triunfó primero con la acuarela y después con el óleo, y llegó a retratar a la élite europea y a varios presidentes de Estados Unidos.
Aunque se le relaciona con el impresionismo por su pincelada suelta y su dominio de la luz, Zorn mantuvo siempre una solidez en la forma y una presencia muy física en sus figuras. Es célebre por sus retratos y, sobre todo, por sus desnudos al aire libre ambientados en los paisajes y el folclore de Dalecarlia, como Danza de verano, donde captó como pocos el reflejo de la luz nórdica sobre el agua y la piel.
La mejor colección de su obra está en el Museo Zorn de Mora, creado gracias a su propio legado; también hay piezas suyas en el Nationalmuseum de Estocolmo, el Metropolitan de Nueva York y el Museo de Orsay.