Vilhelm Hammershøi (Copenhague, 1864–1916) fue un pintor danés conocido por sus interiores silenciosos y su paleta casi monocromática de grises, blancos y ocres. Mientras buena parte del arte de su tiempo buscaba color y experimentación, él eligió la quietud: habitaciones casi vacías, puertas, ventanas y la luz difusa que las recorre.
Sus interiores no son simples descripciones, sino estudios de atmósfera e introspección. Su esposa, Ida Ilsted, aparece a menudo como modelo, casi siempre de espaldas, integrada como un elemento más de la composición para reforzar esa sensación de anonimato y silencio. Obras como Interior en Strandgade 30 resumen su mundo.
Se le suele asociar al simbolismo y a un «realismo intimista», por la carga emocional que imprimía a lo cotidiano. Tras décadas de relativo olvido fuera de Dinamarca, su obra se ha revalorizado mucho y hoy figura en museos como el Statens Museum for Kunst de Copenhague o el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid.