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Estirados acabado Estirados

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los detalles de nuestros cuadros marcan la diferencia
Una auténtica obra de arte

Todos nuestros cuadros son reproducciones digitales de auténticas obras de arte. Las imprimimos sobre los mejores lienzos de algodón 100% del mercado y utilizando la última tecnología de impresión para un acabado impecable. Comprueba las calidades y acabados de nuestros cuadros y te darás cuenta de la auténtica diferencia respecto a nuestros competidores.

Lienzo Algodón 100%

lienzo algodón 100% Sólo utilizamos telas 100% algodón, de los mejores fabricantes, con una densidad de 360gr/m2, para garantizar una imagen lo más real posible a la obra original. Son los mismos lienzos utilizados por los pintores y museos para las reproducciones de sus obras.
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Impresión Full HD - Fine Art - Giclée

impresion% Imprimimos las obras de arte utilizando la técnica de impresión por Giclée, la mas más avanzada actualmente, lo que permite una resolución, nitidez y colorido insuperables. Utilizamos impresoras gran formato con la más moderna tecnología y tintas ecológicas.

Bastidor de madera fabricado a medida

lienzo algodón 100% Montamos todos nuestros cuadros sobre un bastidor de madera de abeto alistonado de 3 x 3 cm / 3 x 4.5 cm. Esta madera es ideal para la fabricación de bastidores ya que al ser alistonada refuerza el bastidor y evita deformaciones del mismo debido a la tensión del lienzo.
Todos nuestros bastidores son fabricados artesanalmente a mano, uno a uno, a la medida deseada por el cliente. Van reforzados por tensores en las esquinas cortadas en inglete y, junto a su grapado en V y sus barras tensoras para medidas de más de 1 metro, garantizan un bastidor de madera duradero.

Más información sobre la Obra Las tres marias en la tumba

Las tres marias en la tumba

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Las tres marias en la tumba

Jan van Eyck

Public Domain

La Escuela Flamenca

Más información sobre el pintor Jan van Eyck

Jan van Eyck, una figura que redefine el arte del siglo XV, no solo pintó; transformó la manera en que la pintura podía capturar la realidad. En un Flandes efervescente, cruce de caminos comerciales y culturales, una nueva burguesía emergía como mecenas. Buscaban un arte que reflejara su mundo y su fe con una inmediatez nunca antes vista, y van Eyck les dio precisamente eso. Lo que realmente distingue a Jan van Eyck de sus contemporáneos es su dominio sin igual del óleo. No fue el inventor de esta técnica, pero la llevó a una perfección técnica asombrosa. Sus pinceladas, casi imperceptibles, creaban superficies pulidas, donde cada textura, cada reflejo de luz, cada pliegue de tela, parecía tangible. Esta capacidad para capturar la esencia material del mundo, unida a una aguda observación psicológica, hizo de sus retratos y escenas religiosas verdaderas ventanas a otra dimensión. Entre sus obras, el "Políptico de Gante" se alza como una declaración monumental, un complejo tapiz teológico y visual. Pero quizás sea "El Matrimonio Arnolfini" el que mejor encarna su genio: un retrato doble cargado de simbolismo, donde un espejo convexo en el fondo no solo refleja la escena y a dos figuras adicionales (posiblemente el propio Jan van Eyck y un testigo), sino que también firma la obra con un "Johannes de Eyck fuit hic 1434" (Jan van Eyck estuvo aquí 1434). Este gesto audaz subraya su presencia y autoría, un sello personal que pocos se atrevían a dejar. La "Virgen del Canciller Rolin" es otro ejemplo sublime de su habilidad para integrar figuras sagradas en paisajes detallados, bañados por una luz etérea. Un dato que revela la versatilidad de Jan van Eyck es su papel como diplomático al servicio de Felipe el Bueno, duque de Borgoña. Viajó por Europa en misiones secretas, lo que sugiere que su intelecto y sus habilidades de observación trascendían el lienzo, siendo un hombre de confianza en la corte. Su legado es inmenso; sentó un precedente para la pintura al óleo y la representación realista que influiría a generaciones de artistas, consolidando el movimiento del Primitivo Flamenco. No se le conocen influencias directas de otros pintores, pues él mismo fue una fuente de inspiración y un pionero. Hoy, su obra sigue siendo estudiada por su técnica y su capacidad para trascender el tiempo. Como dijo el humanista Bartolomeo Facio en 1456: "Jan de Brujas, el pintor de nuestro tiempo, no es inferior a ninguno de los antiguos. Es un artista de gran habilidad, y sus obras son de una belleza y un realismo tales que parecen vivas."

Más información sobre el gérero artistico La Escuela Flamenca

Primitivos flamencos es la denominación historiográfica para los maestros de la escuela flamenca de pintura en sus siglos iniciales. Dentro de la pintura flamenca existen varias escuelas: la italianista y la reaccionaria durante los siglos XV al XVI, y la naturalista o colorista de la Escuela de Amberes del siglo XVII. Las dos primeras hacen referencia a la pintura de los Países Bajos que surgió dentro del Renacimiento Europeo. Estaban formadas por un conjunto de artistas relativamente aislados de la revolución del Renacimiento y algunos, como la escuela reaccionaria, contrarios a influencias italianizantes. Aún conservaban rasgos del estilo gótico, técnicos, como el uso de la tabla en lugar del lienzo, y temáticos, sobre todo religiosos y espirituales. Sin embargo, su habilidad detallista e intereses les impulsaron a investigar y a descubrir de forma empírica la perspectiva, a perfeccionar la técnica del retrato al que dotaron de gran profundidad psicológica y a reivindicar el paisaje como tema pictórico. Su concepción medieval del artista como artesano evitó que muchos de estos pintores fueran conocidos puesto que bastantes no firmaban sus obras hasta bien avanzado el sigloXVI. Tampoco se entregaron demasiado a la reflexión sobre su arte por lo que son escasas las biografías y los tratados sobre sus técnicas, aunque alguno nos ha llegado. De la pintura flamenca se pueden observar obras maravillosas en España, ya que sus reyes fueron admiradores de su pintura. Destacan por su importancia los depósitos del Museo del Prado, como por ejemplo el retablo del Descendimiento de Van der Weyden.