Bordes Estirados / Listo para colgar
Los 3 cm. de grosor de cada lateral del marco van impresos con una pequeña zona de la imagen cercana a los bordes, la cual es estirada para dar una sensación de continuidad de la misma.
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Robert Delaunay, con su incesante búsqueda de la modernidad y la luz, encontró en la Torre Eiffel un motivo recurrente y una fuente inagotable de inspiración. Esta representación de 1918 es un ejemplo vibrante de su madurez pictórica, donde la estructura metálica del icono parisino se fragmenta y se recompone a través de prismas de color, disolviendo la solidez arquitectónica en una sinfonía de formas y tonalidades. Delaunay emplea una paleta audaz y contrastada, donde azules profundos, verdes esmeralda y rojos intensos se entrelazan con amarillos luminosos y naranjas cálidos. La luz no es un elemento externo, sino que emana de la propia composición, creando un efecto de simultaneidad y dinamismo. Las líneas curvas y los planos facetados, herencia del cubismo, se suavizan y se cargan de una musicalidad cromática que define el Orfismo, movimiento del que fue uno de los principales exponentes. La torre se presenta no como un objeto estático, sino como una entidad viva, vibrante, que pulsa con la energía de la ciudad que la rodea. Esta obra se inscribe en un periodo crucial de la trayectoria de Delaunay, donde su interés por el color puro y el ritmo se consolidó, explorando la abstracción lírica. Es un diálogo entre la forma y el color, una celebración de la visión moderna y la capacidad del arte para capturar la esencia de una época. Adquirir una reproducción FineArt de este cuadro famoso sobre lienzo con bastidor de madera es llevar a su hogar un fragmento de la vanguardia parisina, una pieza que transformará cualquier espacio con su energía y su belleza cromática, con una calidad que evoca la experiencia de un museo.
El cuadro Torre Eiffel, del pintor Robert Delaunay, es un claro ejemplo de la visión vanguardista del artista. Con su estilo fauvista, su paleta de colores brillantes y contrastantes, y el uso de la técnica del cubismo, Delaunay logra capturar la intensidad del monumento más emblemático de París.En este cuadro, la Torre Eiffel es representada como un objeto casi mágico, que se eleva sobre el horizonte parisino como una enorme estructura de metal y luz. La paleta de colores, con tonos verde, azules y ocres, evoca la luz de la ciudad, mientras que los ángulos y formas geométricas crean una sensación de movimiento e intensidad.Como uno de los fundadores del movimiento Orfista, Delaunay buscaba representar la realidad a través de un lenguaje visual que explorara las relaciones entre colores y formas, y la Torre Eiffel es un ejemplo perfecto de sus experimentos. Esta obra se encuentra en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de París, donde se puede apreciar su belleza y su impacto en la historia del arte moderno.
| Título | Torre Eiffel |
|---|---|
| Autor | Robert Delaunay ↗ |
| Título original | Tour Eiffel |
| Género | Cubismo ↗ |
| Técnica | Óleo Sobre Lienzo |
| Año | 1918 |
| Movimiento | Orfismo |
| Técnica original | Óleo Sobre Lienzo |
| Se conserva en | Museum of Modern Art |
| Colección | Museo de Arte Moderno |
| Referencia | 450101000214 |
| Licencia | Public Domain ↗ |
Robert Delaunay pintó la Torre Eiffel en numerosas ocasiones a lo largo de su carrera, convirtiéndola en un motivo central de su obra. Esta fascinación no era meramente estética; para el artista, la torre representaba el símbolo por excelencia de la modernidad, el progreso tecnológico y la vitalidad de París. La veía como una estructura dinámica, capaz de reflejar la luz y el movimiento de la vida urbana, y la utilizó para explorar sus teorías sobre el color y la simultaneidad. Su amigo, el poeta Guillaume Apollinaire, incluso le dedicó un poema, 'Zone', donde la Torre Eiffel y la obra de Delaunay se entrelazan como emblemas de una nueva era.
La Torre Eiffel, en la visión de Robert Delaunay, trasciende su función arquitectónica para convertirse en un poderoso símbolo de la era moderna. Representa el avance tecnológico, la audacia de la ingeniería y la energía incesante de la vida urbana parisina. Delaunay la interpreta como un faro de progreso, un eje vertical que conecta la tierra con el cielo, y un punto de referencia para la exploración de la luz y el color. Su fragmentación y la vibración cromática simbolizan la percepción simultánea y la multiplicidad de perspectivas que caracterizan la experiencia moderna. Es una oda a la ciudad, a su dinamismo y a la capacidad del ser humano para construir iconos que desafían el tiempo y la tradición.
La inspiración de Robert Delaunay para pintar la Torre Eiffel surgió de su profunda conexión con París y su visión de la modernidad. Desde principios del siglo XX, la torre se había consolidado como el emblema de la ciudad y un símbolo de la nueva era industrial y tecnológica. Delaunay se sintió atraído por su estructura imponente y su capacidad para interactuar con la luz, viéndola como un sujeto ideal para sus experimentos con el color y la forma. Quería capturar no solo la imagen física de la torre, sino también la sensación de movimiento, la energía vibrante de la metrópolis y la percepción simultánea que definía su estilo Orfista. La torre se convirtió en su musa para explorar cómo el color podía crear profundidad y movimiento sin recurrir a la perspectiva tradicional.
La obra 'Torre Eiffel' de Robert Delaunay, pintada en 1918, forma parte de la prestigiosa colección del Museum of Modern Art (MoMA) en Nueva York. Fue adquirida por el museo a través del legado de Lillie P. Bliss, una de sus cofundadoras y una influyente coleccionista de arte moderno. Bliss, quien falleció en 1931, dejó una parte significativa de su colección y fondos para la adquisición de obras, contribuyendo de manera fundamental a la formación de los fondos iniciales del MoMA.
El original de la 'Torre Eiffel' de Robert Delaunay, pintado en 1918, se encuentra en la colección permanente del Museum of Modern Art (MoMA) en Nueva York, Estados Unidos. Este museo, uno de los más influyentes del mundo, exhibe una vasta colección de arte moderno y contemporáneo, donde la obra de Delaunay ocupa un lugar significativo dentro de las vanguardias del siglo XX.
Robert Delaunay empleó la técnica de óleo sobre lienzo para crear esta vibrante representación de la Torre Eiffel. En cuanto al estilo, la obra se inscribe en el Orfismo, un movimiento artístico que él mismo ayudó a desarrollar. El Orfismo, derivado del Cubismo, se caracteriza por el uso de colores puros y brillantes, formas fragmentadas y la creación de efectos de luz y movimiento a través de la yuxtaposición de planos cromáticos. Delaunay buscaba expresar la simultaneidad y el dinamismo de la vida moderna a través de la interacción del color y la forma, alejándose de la representación mimética para explorar la abstracción lírica.
Para Robert Delaunay, la Torre Eiffel era mucho más que una estructura arquitectónica; se convirtió en un símbolo polifacético de la modernidad y el progreso. Representaba la audacia de la ingeniería, la vitalidad de la vida urbana parisina y el espíritu de una nueva era. Delaunay la utilizó como un motivo para explorar sus teorías sobre el color, la luz y la percepción simultánea. A través de la fragmentación y la vibración cromática, la torre simboliza el dinamismo de la metrópolis y la multiplicidad de perspectivas que caracterizan la experiencia moderna, convirtiéndose en un emblema de su búsqueda artística por capturar la esencia del mundo contemporáneo.
Robert Delaunay: el artista que liberó el color, transformándolo en un lenguaje vibrante y autónomo. Sumérgete en el Orfismo, donde la luz y el movimiento se encuentran en una sinfonía cromática que redefine la modernidad.
El cubismo fue un movimiento artístico desarrollado entre 1907 y 1914, nacido en Francia y encabezado por Pablo Picasso, Georges Braque y Juan Gris. Es una tendencia esencial, pues da pie al resto de las vanguardias europeas del siglo XX…