Bordes Estirados / Listo para colgar
Los 3 cm. de grosor de cada lateral del marco van impresos con una pequeña zona de la imagen cercana a los bordes, la cual es estirada para dar una sensación de continuidad de la misma.
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Todos nuestros bastidores son fabricados artesanalmente a mano, uno a uno, a la medida deseada por el cliente. Van reforzados por tensores en las esquinas cortadas en inglete y, junto a su grapado en V y sus barras tensoras para medidas de más de 1 metro, garantizan un bastidor de madera duradero.
La vibrante metrópolis parisina cobra vida en "La ciudad de París", una obra que encapsula la efervescencia y el dinamismo de la modernidad a través de la mirada de Robert Delaunay. Este lienzo, una de las cumbres del Orfismo, invita a una inmersión en un universo donde la luz y el color se convierten en los verdaderos protagonistas, construyendo y deconstruyendo la realidad urbana con una energía sin igual. Delaunay emplea una paleta de colores puros y contrastados, aplicados en formas geométricas y fragmentadas que se superponen y giran, creando una sensación de movimiento perpetuo. La composición se articula en torno a la icónica Torre Eiffel, símbolo de la vanguardia y el progreso, que se eleva majestuosa entre los planos de color. A su alrededor, figuras femeninas, posiblemente alusiones a las Tres Gracias o a Venus, se integran en el paisaje urbano, fusionando la mitología clásica con la contemporaneidad. La técnica de los "contrastes simultáneos" de color permite que las formas vibren y se expandan, evocando la experiencia sensorial de la ciudad: sus luces, sus sonidos y su ritmo acelerado. "La ciudad de París" representa un punto de inflexión en la trayectoria de Delaunay, consolidando su alejamiento del Cubismo analítico para explorar una abstracción lírica basada en el color. Es una declaración de principios sobre el poder de la luz y la forma para expresar la esencia de un lugar y una época. Con esta obra, Delaunay no solo pinta París, sino que pinta la idea de París, su alma moderna y su espíritu innovador. En cuadrosfamosos.es, ofrecemos una reproducción FineArt de este cuadro sobre lienzo con bastidor de madera, capturando la intensidad cromática y la profundidad de la pieza original. Una elección ideal para quienes deseen incorporar la audacia y la belleza del arte moderno en su espacio, con la garantía de una calidad museo.
La obra de arte La Ciudad de París es una pintura de inmensa belleza creada por el artista Robert Delaunay en 1910 y es considerada como uno de los íconos del movimiento orfista. Delaunay se inspiró en la ciudad de París y en su pasión por la vida urbana para crear una obra de arte vibrante y colorida que celebra la modernidad de la época. En esta obra, Delaunay utiliza su técnica patentada de colores intensos y formas geométricas para crear una sensación de movimiento y vitalidad. Los círculos y formas coloridas son utilizados para representar varias atracciones de la ciudad, como la Torre Eiffel, los bulevares amplios con sus árboles, la inquietud del tráfico, la alegría de las celebraciones y el bullicio de la vida cotidiana en la ciudad.La ciudad de París de Robert Delaunay exhibe una gran cantidad de energía y emoción, mientras que al mismo tiempo, propone una dimensión estética mediante la fusión de los colores. Esta obra se encuentra en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, España, y es considerada una pieza clave en el arte moderno y vanguardista. La obra de arte La Ciudad de París refleja la pasión de Delaunay por la vida urbana y su habilidad para capturar la esencia de la ciudad de la Luz en cada pincelada, lo que lo convierte en uno de los artistas más importantes del siglo XX. Cualquiera que esté interesado en la cultura, la historia y la pasión por la vida, disfrutará de la obra de arte icónica de Delaunay.
| Título | La ciudad de París |
|---|---|
| Autor | Robert Delaunay ↗ |
| Título original | La Ville de Paris |
| Género | Cubismo ↗ |
| Año | 1911 |
| Movimiento | Orfismo |
| Técnica original | lienzo, óleo |
| Se conserva en | Museo de Arte de Toledo |
| Referencia | 450101000210 |
| Licencia | Public Domain ↗ |
"La ciudad de París" fue una pieza central en el Salón de los Independientes de 1912, una exposición crucial para las vanguardias artísticas. Su gran formato y su audaz propuesta estética la convirtieron en un punto de referencia y debate. La obra no solo mostró la evolución de Delaunay hacia el Orfismo, sino que también sirvió como un manifiesto visual de su teoría de los "contrastes simultáneos", donde el color puro y la luz creaban una nueva forma de representar la realidad. Su presencia en el Salón atrajo una considerable atención, consolidando la reputación de Delaunay como una figura clave en la modernidad parisina.
El simbolismo en "La ciudad de París" es multifacético, reflejando la visión de Delaunay sobre la modernidad y la tradición. La Torre Eiffel emerge como el epicentro, no solo como un hito arquitectónico, sino como un potente emblema del progreso tecnológico y la aspiración humana del siglo XX. Su estructura fragmentada y dinámica sugiere la velocidad y la energía de la vida urbana, un constante fluir de experiencias y perspectivas. Las figuras femeninas, a menudo interpretadas como las Tres Gracias o Venus, introducen un diálogo entre lo clásico y lo contemporáneo. Su presencia en este paisaje urbano vibrante puede simbolizar la belleza eterna, la creatividad o la propia musa de la ciudad, que inspira tanto el arte como la vida. Delaunay buscaba capturar la "visión simultánea" de la ciudad, donde múltiples puntos de vista y momentos coexisten, reflejando la complejidad de la experiencia moderna. El uso del color puro y la luz no es meramente estético, sino que busca evocar una experiencia sensorial y emocional profunda, sugiriendo que la esencia de la ciudad se encuentra en su vibración cromática y su energía lumínica.
La inspiración detrás de "La ciudad de París" surge de la profunda fascinación de Robert Delaunay por la capital francesa y su arquitectura moderna. La Torre Eiffel, en particular, se convirtió en una obsesión creativa para el artista, quien la veía como el epítome de la modernidad y un símbolo de la nueva era. Delaunay estaba inmerso en la teoría de los "contrastes simultáneos" de color, desarrollada a partir de los estudios de Chevreul, y buscaba aplicar estos principios para crear una nueva forma de representación que trascendiera la mera imitación de la realidad. Quería capturar la esencia dinámica y luminosa de la ciudad, no solo su apariencia física, sino la experiencia sensorial y emocional de vivir en una metrópolis vibrante. La vida urbana, con su ritmo acelerado y sus múltiples perspectivas, le proporcionó el laboratorio perfecto para explorar cómo el color y la luz podían generar movimiento y profundidad, dando forma a una visión abstracta pero profundamente arraigada en la
La historia de propiedad de "La ciudad de París" de Robert Delaunay es un testimonio de su importancia en el arte moderno. Tras su creación en 1911, la obra pasó a formar parte de colecciones privadas europeas. Se sabe que estuvo en posesión de G.F. Reber en Lausana, Suiza, una figura con una significativa colección de arte moderno. Posteriormente, la obra cruzó el Atlántico, llegando a Estados Unidos a través de la Buchholz Gallery en Nueva York. Finalmente, en 1954, el Museo de Arte de Toledo, en Ohio, adquirió este lienzo, donde permanece hasta el día de hoy como una de las joyas de su colección.
El original de 'La ciudad de París' de Robert Delaunay se conserva en el Museo de Arte de Toledo, en Ohio, Estados Unidos. Esta institución alberga la obra como parte de su valiosa colección de arte moderno, permitiendo a los visitantes apreciar de cerca la magnitud y el detalle de esta pieza fundamental del Orfismo.
Robert Delaunay utilizó la técnica del óleo sobre lienzo para crear 'La ciudad de París'. Mediante esta técnica, pudo aplicar capas de color vibrante y construir las formas fragmentadas y simultáneas que caracterizan la obra, logrando los efectos de luz y movimiento que definen su estilo órfico.
En 'La ciudad de París', los elementos visuales clave incluyen la Torre Eiffel, que domina la composición, y figuras femeninas que se entrelazan con la arquitectura. La Torre Eiffel simboliza la modernidad, el progreso y la ambición de la ciudad. Las figuras, a menudo interpretadas como las Tres Gracias o Venus, añaden una dimensión clásica y mitológica, fusionando lo antiguo con lo nuevo y sugiriendo la belleza y la vitalidad inherentes a la metrópolis. La fragmentación y el uso del color buscan capturar la experiencia simultánea y dinámica de la vida urbana.
Robert Delaunay: el artista que liberó el color, transformándolo en un lenguaje vibrante y autónomo. Sumérgete en el Orfismo, donde la luz y el movimiento se encuentran en una sinfonía cromática que redefine la modernidad.
El cubismo fue un movimiento artístico desarrollado entre 1907 y 1914, nacido en Francia y encabezado por Pablo Picasso, Georges Braque y Juan Gris. Es una tendencia esencial, pues da pie al resto de las vanguardias europeas del siglo XX…