Bordes Estirados / Listo para colgar
Los 3 cm. de grosor de cada lateral del marco van impresos con una pequeña zona de la imagen cercana a los bordes, la cual es estirada para dar una sensación de continuidad de la misma.
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Los Olivos, una de las creaciones más evocadoras de Vincent Willem Van Gogh, nos sumerge en la intensidad cromática y la pincelada vibrante que definen su estilo postimpresionista. Pintado en 1889, este lienzo captura la esencia de los paisajes provenzales que tanto fascinaron al artista durante su estancia en Saint-Rémy-de-Provence. La obra se distingue por su tratamiento dinámico del paisaje, donde los olivos, retorcidos y antiguos, parecen danzar bajo un cielo que ondula con la misma energía. Van Gogh emplea una paleta de verdes profundos, ocres terrosos y azules celestes, aplicados con trazos empastados que confieren una textura palpable a cada elemento. La luz, un personaje más en la composición, se filtra entre las hojas, creando un juego de sombras y destellos que dota a la escena de una vitalidad casi mística. La perspectiva elevada y la composición abierta invitan al espectador a adentrarse en este vergel, sintiendo la brisa y el aroma de la tierra. Esta serie de olivos, de la que "Los Olivos" del Museo de Arte Moderno es un ejemplo preeminente, representa un periodo de profunda introspección y conexión con la naturaleza para Van Gogh. En Saint-Rémy, el artista encontró en estos árboles milenarios un símbolo de resistencia y vida, plasmando su propia agitación interior y su búsqueda de consuelo en la belleza del mundo natural. Su técnica, que ya había alcanzado una madurez expresiva, se manifiesta aquí con una fuerza que trasciende la mera representación, transformando el paisaje en un espejo del alma. En cuadrosfamosos.es, ofrecemos una reproducción FineArt de "Los Olivos" sobre lienzo con bastidor de madera, que captura la riqueza de la pincelada y la fidelidad cromática del original. Una pieza ideal para quienes buscan infundir su espacio con la profundidad emocional y la belleza inconfundible del arte postimpresionista.
Los Olivos de Vincent Willem van Gogh es una famosa pintura al óleo creada en 1889. La imagen muestra un paisaje en el sur de Francia, donde Van Gogh pasó gran parte de su tiempo trabajando en su arte. El lienzo mide 73,7 x 92,1 cm y se encuentra exhibido en el Museum of Modern Art, en Nueva York. La obra muestra el estilo característico de Van Gogh, donde presenta pinceladas vigorosas y expresivas. También se puede apreciar la influencia del japonismo en sus trabajos, destacando el uso de formas simplificadas y colores brillantes y contrastantes.Van Gogh creó Los Olivos durante uno de los períodos más prolíficos de su carrera, a pesar de sufrir problemas de salud mental. Se cree que el artista pasó mucho tiempo trabajando en los campos donde posteriormente pintó, capturando la esencia del paisaje y los colores del atardecer.Los Olivos de Vincent Willem van Gogh es un ejemplo claro de por qué se le considera una de las obras maestras del arte moderno. Al igual que muchas de sus pinturas, representa la visión del artista de la naturaleza y su capacidad para capturar la emoción y la esencia de un momento a través de la técnica. Si eres un apasionado coleccionista o simplemente un amante del arte, no puedes dejar de tener esta obra en tu colección.
| Título | Los Olivos |
|---|---|
| Autor | Vincent Willem Van Gogh ↗ |
| Título original | The Olive Trees |
| Género | Postimpresionismo ↗ |
| Técnica | Óleo Sobre Lienzo |
| Año | 1889 |
| Lugar de creación | Saint-Rémy-de-Provence |
| Movimiento | Postimpresionismo |
| Técnica original | lienzo, óleo |
| Se conserva en | Museo de Arte Moderno |
| Referencia | 450101000056 |
| Licencia | Public Domain ↗ |
| Más información | Ver en Wikipedia ↗ |
Vincent van Gogh pintó una extensa serie de cuadros dedicados a los olivos durante su estancia en el asilo de Saint-Paul-de-Mausole, en Saint-Rémy-de-Provence, entre 1889 y 1890. Esta obra es una de las aproximadamente quince versiones que realizó sobre el mismo tema. Para Van Gogh, los olivos no eran solo un elemento paisajístico, sino que representaban un símbolo de la vida, la resistencia y la conexión con lo espiritual. En sus cartas a su hermano Theo, el artista expresó la importancia que tenían estos árboles para él, considerándolos una fuente de inspiración y un medio para explorar la luz y el color en la naturaleza.
En "Los Olivos", Van Gogh va más allá de la mera representación botánica para imbuir a estos árboles de un profundo simbolismo personal y universal. Los olivos, con sus troncos retorcidos y ramas nudosas, han sido históricamente símbolos de paz, longevidad y resistencia. Para el artista, en un periodo de intensa lucha personal y búsqueda espiritual, estos árboles milenarios se convirtieron en un reflejo de su propia alma. La vitalidad y la agitación de las pinceladas que los conforman pueden interpretarse como una manifestación de su tormento interior, pero también como una expresión de la fuerza vital que percibía en la naturaleza. El cielo turbulento que a menudo acompaña a los olivos en sus obras de este periodo sugiere una conexión entre el paisaje exterior y el estado emocional del pintor, transformando la escena en un poderoso testimonio de la resiliencia y la esperanza en medio de la adversidad.
La inspiración para "Los Olivos" surgió durante uno de los periodos más complejos de la vida de Vincent van Gogh, mientras residía en el asilo de Saint-Paul-de-Mausole en Saint-Rémy-de-Provence. Rodeado por los campos de olivos que caracterizan la región, el artista encontró en estos árboles un motivo recurrente y profundamente personal. Le conmovía la forma en que la luz del sol de la Provenza interactuaba con sus hojas plateadas y sus troncos retorcidos, y buscó plasmar no solo su apariencia, sino también su esencia y su significado espiritual. Los olivos se convirtieron en un lienzo para sus propias emociones y su búsqueda de consuelo en la naturaleza, un reflejo de su lucha y su deseo de encontrar paz en el mundo que le rodeaba.
La historia de "Los Olivos" de Van Gogh, conservado en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, es un testimonio de su trayectoria a través de importantes colecciones. Tras ser pintado en 1889, la obra fue adquirida por su hermano Theo van Gogh. Posteriormente, pasó por las manos de su cuñada Johanna van Gogh-Bonger y varios marchantes de arte como Paul Cassirer en Berlín. A lo largo de las décadas, formó parte de colecciones privadas, incluyendo la de Hugo von Tschudi y Karl Sternheim, antes de ser vendida a la galería Wildenstein & Co. en Nueva York. Finalmente, el Museo de Arte Moderno de Nueva York adquirió la obra en 1978, donde reside desde entonces como parte de su colección permanente.
El original de la obra "Los Olivos" de Vincent van Gogh, pintado en 1889, se encuentra actualmente en la colección permanente del Museo de Arte Moderno (MoMA) en Nueva York, Estados Unidos. Este museo es uno de los más importantes a nivel mundial y alberga una vasta colección de arte moderno y contemporáneo, donde la obra de Van Gogh ocupa un lugar destacado. Los visitantes del MoMA pueden admirar la intensidad de sus pinceladas y la vibrante paleta de colores en persona, experimentando la profundidad emocional que el artista imprimió en este paisaje provenzal.
Vincent van Gogh utilizó la técnica del óleo sobre lienzo para crear "Los Olivos". Esta técnica le permitía aplicar la pintura con gran libertad y empaste, creando una textura visible y dinámica que es una de las señas de identidad de su estilo postimpresionista. En esta obra, se aprecian sus características pinceladas cortas y direccionales, que no solo describen las formas de los olivos y el cielo, sino que también transmiten una sensación de movimiento y energía vital. El uso del óleo le permitía trabajar con una rica gama de colores y superponer capas para lograr la intensidad cromática y la luminosidad que buscaba.
La serie de "Los Olivos", de la cual esta obra es parte, representa un capítulo significativo en la trayectoria de Van Gogh, especialmente durante su estancia en el asilo de Saint-Rémy-de-Provence. Para el artista, los olivos eran mucho más que un simple elemento del paisaje; se convirtieron en un poderoso símbolo de la vida, la resistencia y la conexión con lo espiritual. A través de ellos, Van Gogh exploró temas de consuelo y esperanza en medio de su propia agitación interna. La forma en que los pinta, con sus troncos retorcidos y su follaje vibrante, refleja su profunda empatía con la naturaleza y su deseo de infundir a sus paisajes una carga emocional y existencial. Es una expresión de su búsqueda de paz y significado en el mundo natural.
La mirada de un genio que transformó el color en emoción pura, invitándonos a sentir el mundo con cada pincelada.
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