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Estirados acabado Estirados

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los detalles de nuestros cuadros marcan la diferencia
Una auténtica obra de arte

Todos nuestros cuadros son reproducciones digitales de auténticas obras de arte. Las imprimimos sobre los mejores lienzos de algodón 100% del mercado y utilizando la última tecnología de impresión para un acabado impecable. Comprueba las calidades y acabados de nuestros cuadros y te darás cuenta de la auténtica diferencia respecto a nuestros competidores.

Lienzo Algodón 100%

lienzo algodón 100% Sólo utilizamos telas 100% algodón, de los mejores fabricantes, con una densidad de 360gr/m2, para garantizar una imagen lo más real posible a la obra original. Son los mismos lienzos utilizados por los pintores y museos para las reproducciones de sus obras.
La textura del lienzo resalta la obra de arte y se consigue lo más cercano al aspecto de una pintura original.

Impresión Full HD - Fine Art - Giclée

impresion% Imprimimos las obras de arte utilizando la técnica de impresión por Giclée, la mas más avanzada actualmente, lo que permite una resolución, nitidez y colorido insuperables. Utilizamos impresoras gran formato con la más moderna tecnología y tintas ecológicas.

Bastidor de madera fabricado a medida

lienzo algodón 100% Montamos todos nuestros cuadros sobre un bastidor de madera de abeto alistonado de 3 x 3 cm / 3 x 4.5 cm. Esta madera es ideal para la fabricación de bastidores ya que al ser alistonada refuerza el bastidor y evita deformaciones del mismo debido a la tensión del lienzo.
Todos nuestros bastidores son fabricados artesanalmente a mano, uno a uno, a la medida deseada por el cliente. Van reforzados por tensores en las esquinas cortadas en inglete y, junto a su grapado en V y sus barras tensoras para medidas de más de 1 metro, garantizan un bastidor de madera duradero.

Más información sobre la Obra La Virgen y el Niño con un Ángel

La Virgen y el Niño con un Ángel

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La Virgen y el Niño con un Ángel

Hans Memling

Public Domain

La Escuela Flamenca

Más información sobre el pintor Hans Memling

Hans Memling, un nombre que resuena con la delicadeza del arte flamenco del siglo XV, encontró su hogar artístico en Brujas, el bullicioso corazón comercial de Flandes. Hacia 1465, este pintor de origen germánico, probablemente formado bajo la atenta mirada de Rogier van der Weyden, llegó a la ciudad para forjar una carrera que definiría una era. Su llegada no solo consolidó a Brujas como un epicentro cultural, sino que también marcó el inicio de una visión pictórica singular, donde la maestría técnica se unía a una profunda sensibilidad. Lo que realmente distingue a Hans Memling de sus contemporáneos es una cualidad casi etérea en su pincel. Mientras otros maestros flamencos se inclinaban por la intensidad dramática o la emoción palpable, Memling eligió una belleza más contenida, una armonía que invita a la quietud. Sus retratos, como el célebre *Retrato de un hombre joven* de la Frick Collection, van más allá de la mera semejanza; insinúan una vida interior serena, una calma psicológica que pocos lograron capturar con tal elegancia. La luz en sus lienzos es siempre suave, envolvente, realzando cada detalle sin abrumar la mirada. Entre sus creaciones más notables, el *Tríptico de la Adoración de los Magos*, encargado para el Hospital de San Juan en Brujas, es un testimonio de su habilidad para orquestar escenas complejas con una claridad asombrosa. Pero es quizá en *El Juicio Final*, hoy en Gdansk, donde su genio se manifiesta en toda su extensión. Es fascinante cómo una obra de tal magnitud, que aborda el tema grandioso del castigo eterno, puede mantener esa sensación de orden y delicadeza, una elegancia que lo hace verdaderamente único dentro del movimiento Primitivo Flamenco, al que aportó un refinamiento sin parangón en la técnica del óleo. Un detalle fascinante sobre Hans Memling es que, a pesar de su origen alemán, se integró de tal manera en la vida de Brujas que se convirtió en uno de sus ciudadanos más prósperos y respetados. Su taller era un hervidero de actividad, recibiendo encargos no solo de la élite local, sino también de mercaderes italianos y de la realeza europea, lo que subraya su reputación internacional. Su legado es el de un pintor que perfeccionó el lenguaje visual de su tiempo, llevando la técnica del óleo a nuevas cimas de detalle y dejando una huella duradera en la historia del arte europeo, valorada hoy por su atemporalidad y su profunda humanidad.

Más información sobre el gérero artistico La Escuela Flamenca

Primitivos flamencos es la denominación historiográfica para los maestros de la escuela flamenca de pintura en sus siglos iniciales. Dentro de la pintura flamenca existen varias escuelas: la italianista y la reaccionaria durante los siglos XV al XVI, y la naturalista o colorista de la Escuela de Amberes del siglo XVII. Las dos primeras hacen referencia a la pintura de los Países Bajos que surgió dentro del Renacimiento Europeo. Estaban formadas por un conjunto de artistas relativamente aislados de la revolución del Renacimiento y algunos, como la escuela reaccionaria, contrarios a influencias italianizantes. Aún conservaban rasgos del estilo gótico, técnicos, como el uso de la tabla en lugar del lienzo, y temáticos, sobre todo religiosos y espirituales. Sin embargo, su habilidad detallista e intereses les impulsaron a investigar y a descubrir de forma empírica la perspectiva, a perfeccionar la técnica del retrato al que dotaron de gran profundidad psicológica y a reivindicar el paisaje como tema pictórico. Su concepción medieval del artista como artesano evitó que muchos de estos pintores fueran conocidos puesto que bastantes no firmaban sus obras hasta bien avanzado el sigloXVI. Tampoco se entregaron demasiado a la reflexión sobre su arte por lo que son escasas las biografías y los tratados sobre sus técnicas, aunque alguno nos ha llegado. De la pintura flamenca se pueden observar obras maravillosas en España, ya que sus reyes fueron admiradores de su pintura. Destacan por su importancia los depósitos del Museo del Prado, como por ejemplo el retablo del Descendimiento de Van der Weyden.