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los detalles de nuestros cuadros marcan la diferencia
Una auténtica obra de arte

Todos nuestros cuadros son reproducciones digitales de auténticas obras de arte. Las imprimimos sobre los mejores lienzos de algodón 100% del mercado y utilizando la última tecnología de impresión para un acabado impecable. Comprueba las calidades y acabados de nuestros cuadros y te darás cuenta de la auténtica diferencia respecto a nuestros competidores.

Lienzo Algodón 100%

lienzo algodón 100% Sólo utilizamos telas 100% algodón, de los mejores fabricantes, con una densidad de 360gr/m2, para garantizar una imagen lo más real posible a la obra original. Son los mismos lienzos utilizados por los pintores y museos para las reproducciones de sus obras.
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impresion% Imprimimos las obras de arte utilizando la técnica de impresión por Giclée, la mas más avanzada actualmente, lo que permite una resolución, nitidez y colorido insuperables. Utilizamos impresoras gran formato con la más moderna tecnología y tintas ecológicas.

Bastidor de madera fabricado a medida

lienzo algodón 100% Montamos todos nuestros cuadros sobre un bastidor de madera de abeto alistonado de 3 x 3 cm / 3 x 4.5 cm. Esta madera es ideal para la fabricación de bastidores ya que al ser alistonada refuerza el bastidor y evita deformaciones del mismo debido a la tensión del lienzo.
Todos nuestros bastidores son fabricados artesanalmente a mano, uno a uno, a la medida deseada por el cliente. Van reforzados por tensores en las esquinas cortadas en inglete y, junto a su grapado en V y sus barras tensoras para medidas de más de 1 metro, garantizan un bastidor de madera duradero.

Más información sobre la Obra La Agonía en el Jardín

La Agonía en el Jardín

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La Agonía en el Jardín

Giovanni Bellini

Public Domain

Cuatrocentismo

Más información sobre el pintor Giovanni Bellini

Giovanni Bellini, un nombre que resuena con la calma y la luz del Renacimiento veneciano, nació en la bulliciosa Venecia hacia 1430. Su vida se desplegó en un tiempo de cambio, donde la Serenísima, abierta a vientos de Florencia y del norte de Europa, se convertía en un crisol de ideas. Aunque creció en el taller familiar, bajo la sombra de su padre Jacopo y su hermano Gentile, Giovanni pronto encontró una voz propia que superaría la tradición. Lo que distingue a Giovanni Bellini es su habilidad para infundir una humanidad conmovedora y una luz envolvente en cada pincelada, especialmente en sus obras religiosas. Sus Vírgenes y santos no son figuras distantes; poseen una ternura y una presencia que invitan a la contemplación íntima. Fue un verdadero pionero en la adopción del óleo en Venecia, una técnica que aprendió y dominó, probablemente gracias a la influencia de Antonello da Messina. Esto le permitió crear veladuras y transparencias, logrando una riqueza cromática que se convertiría en el sello distintivo de la escuela veneciana. Si bien su cuñado, Andrea Mantegna, dejó una huella en sus primeros trabajos, Bellini pronto forjó un estilo inconfundible. Obras como la "Pala de San Zacarías" o el "Retablo de San Giobbe" son cumbres de su madurez, donde la arquitectura se abre a paisajes serenos y la luz baña la escena con una armonía sublime. En la "Virgen de los Prados", su maestría integra la figura humana con la naturaleza de una forma que evoca una profunda sensibilidad. Bellini no se limitó a lo sagrado; sus retratos capturan la psicología de sus modelos con una penetración sutil, y en "El festín de los dioses", se adentra en la mitología con una atmósfera lírica y pausada. Un dato que asombra de Giovanni Bellini es su longevidad y su capacidad de evolución. Vivió hasta los 86 años, una edad excepcional para su época, y durante su larga carrera no solo asimiló nuevas técnicas, sino que también fue un mentor para la siguiente generación de Venecia. Su taller fue una verdadera escuela de la que surgieron talentos como Giorgione y Tiziano, quienes llevarían su legado a nuevas cumbres. El historiador Giorgio Vasari, a pesar de sus reservas hacia los venecianos, no pudo evitar reconocer su genio, afirmando que Bellini "hizo que la pintura veneciana progresara mucho". Su herencia es la de un artista que sentó las bases para el esplendor del Alto Renacimiento veneciano, valorado hoy por su serenidad, su profundo sentido del color y su humanismo. Se le asocia con el Renacimiento, y su obra se centra en la pintura religiosa, el retrato y la integración del paisaje, utilizando principalmente el óleo sobre lienzo, aunque también el temple.

Más información sobre el gérero artistico Cuatrocentismo

La pintura del Quattrocento se enmarca dentro del Primer Renacimiento. Se desarrolló, como su nombre indica, en laItalia del siglo XV. Sus características principales son, junto a la evocación de lo antiguo, la observación de la naturalezade manera que se pueda reflejar fielmente en la pintura. El dominio de la perspectiva hace que se supere la bidimensionalidad de la superficie pictórica. La técnica que predominantemente que se utiliza sigue siendo el mural, tanto en capillas, conventos e iglesias, como en los palacios renacentistas., se pinta sobre tabla e incluso sobre determinados muebles, como los arcones o los cassone de bodas, muy populares en el Renacimiento italiano. Sigue usándose la pintura al temple, en la que el aglutinante es el huevo o la cola. Sólo en la segunda mitad de siglo, y empezando por Venecia comienza a introducirse el óleo. Siguen siendo predominantes los temas religiosos, aunque los mecenas privados comienzan a encargar otros asuntos, como la Mitología o las escenas históricas. Estos artistas se diferenciaron del gótico precedente al colocar las figuras en espacios arquitectónicos que procuran representar con la debida perspectiva. El centro de atención es la figura humana, generalmente idealizada, estudiada en diversas posturas y movimientos. Las proporciones humanas volvieron a normalizarse. Se perfeccionó así la tridimensionalidad y se sentaron las bases del estilo renacentista. Quattrocento Precedente: Giotto. Gran desarrollo en el uso de la luz. Falta de cohesión entre color y forma. Belleza idealizada (desnudos). Tema religioso desde un punto de vista profano.