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cuadro en una sola pieza

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cuadro de dos piezas

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cuadro de tres piezas

cuadro compuesto por tres piezas

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cuadro de cuatro piezas

cuadro compuesto por cuatro piezas

cuadro compuesto por cuatro piezas

Estirados acabado Estirados

Reflejados acabado Reflejados

Continuados acabado Continuados

Blanco acabado Blanco

Negro acabado Negro


los detalles de nuestros cuadros marcan la diferencia
Una auténtica obra de arte

Todos nuestros cuadros son reproducciones digitales de auténticas obras de arte. Las imprimimos sobre los mejores lienzos de algodón 100% del mercado y utilizando la última tecnología de impresión para un acabado impecable. Comprueba las calidades y acabados de nuestros cuadros y te darás cuenta de la auténtica diferencia respecto a nuestros competidores.

Lienzo Algodón 100%

lienzo algodón 100% Sólo utilizamos telas 100% algodón, de los mejores fabricantes, con una densidad de 360gr/m2, para garantizar una imagen lo más real posible a la obra original. Son los mismos lienzos utilizados por los pintores y museos para las reproducciones de sus obras.
La textura del lienzo resalta la obra de arte y se consigue lo más cercano al aspecto de una pintura original.

Impresión Full HD - Fine Art - Giclée

impresion% Imprimimos las obras de arte utilizando la técnica de impresión por Giclée, la mas más avanzada actualmente, lo que permite una resolución, nitidez y colorido insuperables. Utilizamos impresoras gran formato con la más moderna tecnología y tintas ecológicas.

Bastidor de madera fabricado a medida

lienzo algodón 100% Montamos todos nuestros cuadros sobre un bastidor de madera de abeto alistonado de 3 x 3 cm / 3 x 4.5 cm. Esta madera es ideal para la fabricación de bastidores ya que al ser alistonada refuerza el bastidor y evita deformaciones del mismo debido a la tensión del lienzo.
Todos nuestros bastidores son fabricados artesanalmente a mano, uno a uno, a la medida deseada por el cliente. Van reforzados por tensores en las esquinas cortadas en inglete y, junto a su grapado en V y sus barras tensoras para medidas de más de 1 metro, garantizan un bastidor de madera duradero.

Más información sobre la Obra Naturaleza muerta con una liebre

Naturaleza muerta con una liebre

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Naturaleza muerta con una liebre

Jean Baptiste Siméon Chardin

Public Domain

Rococó

Más información sobre el pintor Jean Baptiste Siméon Chardin

En el vibrante siglo XVIII francés, mientras el rococó dictaba la moda con su ligereza y ornamentación, Jean Siméon Chardin trazó un camino diferente. Su pincel se alejó de los fastos de la corte y las mitologías idealizadas para abrazar la vida sencilla. Él encontró la belleza en lo más humilde: la cocina, los objetos de uso diario y la dignidad silenciosa de la gente común. Chardin poseía una mirada única, capaz de elevar un bodegón o una escena de género a la categoría de arte mayor. No se limitaba a copiar la realidad; infundía a cada cebolla, a cada jarra, a cada figura, una presencia casi meditativa. Su obra La raya, que le abrió las puertas de la Academia, es un ejemplo impactante de cómo la luz y la textura pueden transformar una escena de mercado en un estudio profundo de la materia. Sus composiciones son un ejercicio de equilibrio y armonía, donde cada elemento tiene un peso y un lugar deliberados. La atmósfera de sus cuadros invita a la contemplación, a detenerse en la quietud de un instante. Pensemos en El niño de la peonza, donde la concentración del pequeño es tan palpable que casi podemos sentir el giro del juguete. Un dato curioso sobre Chardin es que, antes de alcanzar la fama, se ganaba la vida pintando rótulos para tiendas. Este inicio modesto contrasta con el aprecio que luego le profesarían los grandes pensadores de su tiempo. Hacia el final de su vida, quizás por problemas de visión, se volcó en el pastel, creando autorretratos y retratos de su esposa de una intimidad conmovedora. Su legado reside en haber demostrado que la belleza no siempre reside en lo grandioso, sino en la observación atenta de lo ordinario. Denis Diderot, uno de sus admiradores más fervientes, lo expresó así: "Es Chardin; es un hombre que entiende la naturaleza, que la pinta con verdad, que la siente, que la reproduce con sentimiento."

Más información sobre el gérero artistico Rococó

El Rococó es un movimiento artístico nacido en Francia, que se desarrolla de forma progresiva entre aproximadamente los años 1730 y 1760. El rococó es definido como un arte individualista, antiformalista y cortesano. Se caracteriza por el gusto por los colores luminosos, suaves y claros. Predominan las formas inspiradas en la naturaleza, la mitología, la belleza de los cuerpos desnudos, el arte oriental y especialmente en los temas galantes y amorosos. Es un arte básicamente mundano, sin influencias religiosas, que trata temas de la vida diaria y las relaciones humanas, un estilo que busca reflejar lo que es agradable, refinado, exótico y sensual.