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los detalles de nuestros cuadros marcan la diferencia
Una auténtica obra de arte

Todos nuestros cuadros son reproducciones digitales de auténticas obras de arte. Las imprimimos sobre los mejores lienzos de algodón 100% del mercado y utilizando la última tecnología de impresión para un acabado impecable. Comprueba las calidades y acabados de nuestros cuadros y te darás cuenta de la auténtica diferencia respecto a nuestros competidores.

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lienzo algodón 100% Sólo utilizamos telas 100% algodón, de los mejores fabricantes, con una densidad de 360gr/m2, para garantizar una imagen lo más real posible a la obra original. Son los mismos lienzos utilizados por los pintores y museos para las reproducciones de sus obras.
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impresion% Imprimimos las obras de arte utilizando la técnica de impresión por Giclée, la mas más avanzada actualmente, lo que permite una resolución, nitidez y colorido insuperables. Utilizamos impresoras gran formato con la más moderna tecnología y tintas ecológicas.

Bastidor de madera fabricado a medida

lienzo algodón 100% Montamos todos nuestros cuadros sobre un bastidor de madera de abeto alistonado de 3 x 3 cm / 3 x 4.5 cm. Esta madera es ideal para la fabricación de bastidores ya que al ser alistonada refuerza el bastidor y evita deformaciones del mismo debido a la tensión del lienzo.
Todos nuestros bastidores son fabricados artesanalmente a mano, uno a uno, a la medida deseada por el cliente. Van reforzados por tensores en las esquinas cortadas en inglete y, junto a su grapado en V y sus barras tensoras para medidas de más de 1 metro, garantizan un bastidor de madera duradero.

Más información sobre la Obra Pomona recibiendo la cosecha de la fruta

Pomona recibiendo la cosecha de la fruta

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Pomona recibiendo la cosecha de la fruta

Cornelis Cornelisz Van Haarlem

Public Domain

Manierismo

Más información sobre el pintor Cornelis Cornelisz Van Haarlem

A finales del siglo XVI, mientras los Países Bajos se agitaban en un torbellino de cambios culturales y religiosos, Cornelis van Haarlem emergió como una fuerza singular. En un tiempo donde el realismo holandés comenzaba a asomar, él eligió anclarse firmemente en el Manierismo, pero lo hizo con una audacia y un vigor que lo apartan de sus contemporáneos. Su obra es un testimonio vibrante de la fascinación por la anatomía humana y la composición dramática, exploradas con una intensidad particular. Lo que hace a Cornelis van Haarlem inconfundible es su capacidad para elevar el Manierismo del Norte a un nivel de sofisticación y sensualidad poco común. Sus figuras, a menudo de una musculatura imponente y en poses contorsionadas —la célebre "serpentinata"—, no buscan tanto una narrativa directa como la exhibición de un virtuosismo formal y una expresión emocional que brota del propio cuerpo. Es un artista que se rebela contra la quietud, inundando sus lienzos de movimiento y tensión, con una paleta de colores que subraya la teatralidad de sus escenas mitológicas y bíblicas. Entre sus creaciones más impactantes, *La matanza de los inocentes* (1591) es un ejemplo claro de su estilo, con una multitud de cuerpos entrelazados en un torbellino de violencia y desesperación. *La caída del hombre* (1592) y *Hércules y Aqueleo* (1590) también revelan su dominio en la representación de la figura humana, a menudo con un erotismo sutil que añade otra capa de complejidad. Estas piezas son esenciales para comprender cómo el Manierismo neerlandés forjó su propia identidad, distanciándose de sus raíces italianas. Un detalle que nos acerca a su método de trabajo es su participación en la llamada "Academia de Haarlem". Más que una institución formal, era un círculo informal de artistas, incluyendo a Hendrick Goltzius y Karel van Mander, que se reunían para dibujar del natural y de esculturas clásicas, compartiendo saberes de anatomía y composición. Esta colaboración fue crucial para el desarrollo de su distintivo estilo. El propio Karel van Mander, en su influyente *Schilder-boeck* (Libro de Pintores), lo elogió, afirmando que "era un pintor de gran invención y un maestro del desnudo, que sabía dar a sus figuras un giro hermoso y elegante". Su legado reside en haber sido un puente entre el Renacimiento tardío y la emergente Edad de Oro, dejando una huella imborrable en la representación de la forma humana y la composición dinámica.

Más información sobre el gérero artistico Manierismo

El manierismo es un estilo artístico que predominó en Italia desde el final del Alto Renacimiento (c. 1530) hasta los comienzos del período Barroco, aproximadamente hacia el año 1600. El manierismo se originó en Venecia gracias a los mercaderes y, en Roma, gracias a los papas Julio II y León X, pero finalmente se extendió hasta España, Europa central y Europa del norte. Se trataba de una reacción anticlásica que cuestionaba la validez del ideal de belleza defendido en el Alto Renacimiento. El manierismo se preocupaba por solucionar problemas artísticos intrincados, como desnudos retratados en posturas complicadas. Las figuras en las obras manieristas tienen frecuentemente extremidades graciosas pero raramente alargadas, cabezas pequeñas y semblante estilizado, mientras sus posturas parecen difíciles o artificiales. Su origen etimológico proviene de la definición que ciertos escritores del siglo XVI, como Giorgio Vasari, para quien maniera significa todavía "personalidad artística", es decir, estilo, en el más amplio sentido de la palabra. Lo asignaban a aquellos artistas que pintaban "a la manera de...", es decir, siguiendo la línea de Miguel Ángel, Leonardo o Rafael, pero manteniendo, en principio, una clara personalidad artística. El significado peyorativo del término comenzó a utilizarse más adelante, de parte de los clasistas del siglo XVII, cuando esa "maniera" fue entendida como una fría técnica imitativa de los grandes maestros, como un ejercicio artístico rebuscado, enclichés, reducible a una serie de fórmulas. Los colores no remiten a la naturaleza, sino que son extraños, fríos, artificiales, violentamente enfrentados entre sí, en vez de apoyarse en gamas. El propio Miguel Ángel o el académico Rafael experimentaron en sus últimas obras el placer de la transgresión, desdibujando sus figuras o dejando inacabadas sus obras. Tiziano, Correggio o Giorgione someten algunas de sus pinturas a complicados simbolismos que aún no han sido descifrados, como intuimos en La tempestad, de este último. También afectó tardíamente, pero de forma genial, a El Greco. La orfebrería fue uno de los ámbitos más beneficiados por este complejo arte. Como reacción al manierismo, surgió en Italia el caravaggismo. Después de ser reemplazado por el barroquismo, fue visto decadente y degenerativo. En el siglo XX fue apreciado nuevamente por su elegancia. Entre los artistas que practicaron este estilo están Parmigianino, Beccafumi, Benvenuto Cellini, Giambologna, Giulio Romano, Rosso Fiorentino,Bronzino, Tintoretto, Arcimboldo, Hans von Aachen, Bartholomeus Spranger, Hendrick Goltzius, Vasari, Veronés, El Greco y Federico Zuccaro. En literatura se interpreta como un proceso evolutivo que afecta al as formas y a la actitud de los poetas. El cambio que afecta a las formas, por influencia de las artes.