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los detalles de nuestros cuadros marcan la diferencia
Una auténtica obra de arte

Todos nuestros cuadros son reproducciones digitales de auténticas obras de arte. Las imprimimos sobre los mejores lienzos de algodón 100% del mercado y utilizando la última tecnología de impresión para un acabado impecable. Comprueba las calidades y acabados de nuestros cuadros y te darás cuenta de la auténtica diferencia respecto a nuestros competidores.

Lienzo Algodón 100%

lienzo algodón 100% Sólo utilizamos telas 100% algodón, de los mejores fabricantes, con una densidad de 360gr/m2, para garantizar una imagen lo más real posible a la obra original. Son los mismos lienzos utilizados por los pintores y museos para las reproducciones de sus obras.
La textura del lienzo resalta la obra de arte y se consigue lo más cercano al aspecto de una pintura original.

Impresión Full HD - Fine Art - Giclée

impresion% Imprimimos las obras de arte utilizando la técnica de impresión por Giclée, la mas más avanzada actualmente, lo que permite una resolución, nitidez y colorido insuperables. Utilizamos impresoras gran formato con la más moderna tecnología y tintas ecológicas.

Bastidor de madera fabricado a medida

lienzo algodón 100% Montamos todos nuestros cuadros sobre un bastidor de madera de abeto alistonado de 3 x 3 cm / 3 x 4.5 cm. Esta madera es ideal para la fabricación de bastidores ya que al ser alistonada refuerza el bastidor y evita deformaciones del mismo debido a la tensión del lienzo.
Todos nuestros bastidores son fabricados artesanalmente a mano, uno a uno, a la medida deseada por el cliente. Van reforzados por tensores en las esquinas cortadas en inglete y, junto a su grapado en V y sus barras tensoras para medidas de más de 1 metro, garantizan un bastidor de madera duradero.

Más información sobre la Obra Cristo coronado con espinas

Cristo coronado con espinas

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Cristo coronado con espinas

Antonello di Giovanni di Antonio

Public Domain

Renacentismo

Más información sobre el pintor Antonello di Giovanni di Antonio

Antonello da Messina, un nombre que resuena con una fuerza particular en el Primer Renacimiento, no fue un pintor más en la efervescencia del siglo XV. Fue un verdadero puente entre dos mundos artísticos. Desde su Messina natal, alrededor de 1430, su mirada se extendió más allá del Mediterráneo, absorbiendo y transformando lo que veía. Su obra, aunque no extensa, es un testimonio de una visión singular y una técnica audaz. Lo que realmente lo distingue es su profundo y temprano dominio de la pintura al óleo. Mientras la témpera era la técnica predominante en Italia, Antonello adoptó la luminosidad, la profundidad y la precisión del método flamenco. Esta no fue una mera elección de materiales; fue una declaración artística. Le permitió capturar la esencia humana con una precisión y una penetración psicológica que asombraron a sus contemporáneos, fusionando la solidez formal italiana con el detalle minucioso del norte. Sus retratos son ventanas al alma. Pensemos en la intensa mirada de su "Retrato de un hombre" de la National Gallery, una presencia casi palpable que parece trascender el tiempo. O en la atmósfera íntima y el juego de luces de su "San Jerónimo en su estudio", donde cada objeto cuenta una historia. Un dato que ilustra su impacto: Giorgio Vasari, en sus "Vidas", le atribuyó el mérito de haber viajado a Flandes para desvelar el "secreto" del óleo directamente de Jan van Eyck. Una leyenda que, aunque quizás no literal, subraya la percepción de su papel crucial. Antonello da Messina se asocia firmemente con el Primer Renacimiento, pero su contribución va más allá de una etiqueta. Su paso por Venecia en la década de 1470 dejó una huella sutil pero profunda, especialmente en la obra de Giovanni Bellini. Su genio se manifestó con particular fuerza en el retrato pictórico, donde su técnica del óleo sobre tabla o lienzo abrió nuevas dimensiones. Su legado es el de un humanista visual, un innovador que, con un puñado de obras, redefinió la representación humana en Italia.

Más información sobre el gérero artistico Renacentismo

Renacimiento es el nombre dado a un amplio movimiento cultural que se produjo en Europa Occidental en los siglos XV y XVI. Sus principales exponentes se hallan en el campo de las artes, aunque también se produjo una renovación en las ciencias, tanto naturales como humanas. Italia fue el lugar de nacimiento y desarrollo de este movimiento. El Renacimiento fue fruto de la difusión de las ideas del humanismo, que determinaron una nueva concepción del hombre y del mundo. El nombre «renacimiento» se utilizó porque este movimiento retomaba ciertos elementos de la cultura clásica. El término se aplicó originariamente como una vuelta a los valores de la cultura grecolatina y a la contemplación libre de la naturaleza tras siglos de predominio de un tipo de mentalidad más rígida y dogmática establecida en la Europa de la Edad Media. Esta nueva etapa planteó una nueva forma de ver el mundo y al ser humano, con nuevos enfoques en los campos de las artes, la política y las ciencias, sustituyendo el teocentrismomedieval por cierto antropocentrismo. En este sentido, el historiador y artista Giorgio Vasari (1511-1574) formuló una idea determinante: el nuevo nacimiento del arte antiguo (Rinascitá), que presuponía una marcada conciencia histórica individual, fenómeno completamente nuevo en la actitud espiritual del artista. De hecho, el Renacimiento rompió, conscientemente, con la tradición artística medieval, a la que calificó como un estilo de bárbaros, que más tarde recibirá el calificativo de Gótico. Sin embargo, los cambios tanto estéticos como en cuanto a la mentalidad fueron lentos y graduales. Sin embargo el concepto actual de renacimiento será formulado por primera vez en el siglo XIX por el historiador Jules Michelet. Desde una perspectiva de la evolución artística general de Europa, el Renacimiento significó una «ruptura» con la unidad estilística que hasta ese momento había sido «supranacional». Sobre el significado del concepto de Renacimiento y sobre su cronología se ha discutido mucho; generalmente, con el término «humanismo» se indica el proceso innovador, inspirado en la Antigüedad clásica y en la consolidación de la importancia del hombre en la organización de las realidades histórica y natural que se aplicó en los siglos XV y XVI. El Renacimiento no fue un fenómeno unitario desde los puntos de vista cronológico y geográfico. Su ámbito se limitó a la cultura europea y a los territorios americanos recién descubiertos, a los que las novedades renacentistas llegaron tardíamente. Su desarrollo coincidió con el inicio de laEdad Moderna, marcada por la consolidación de los Estados europeos, los viajes transoceánicos que pusieron en contacto a Europa y América, la descomposición del feudalismo, el ascenso de la burguesía y la afirmación del capitalismo. Sin embargo, muchos de estos fenómenos rebasan por su magnitud y mayor extensión en el tiempo el ámbito renacentista.