GOTAS DE AGUA: LA ESTÉTICA DEL H2O
lunes, 15 de septiembre de 2014
En Cuadros y Vinilos hoy te traemos una visión muy especial
del líquido elemento, una perspectiva muy muy cercana, tanto, que no podrías
percibirla de forma natural como cuando contemplamos las olas del mar; te
traemos congelado, en un instante, un movimiento en el espacio de multitud de
gotas de agua acrobáticas, convergencias y divergencias de la masa acuosa minúsculas,
elasticidad y plasticidad cóncava y
convexa sólo para tus ojos.
Te explicamos cómo hemos conseguido plasmar dicho efecto y
material usado:
Cámara Nikon d7100, trípode Rollei Fotopro C5i, objetivo
Tamron F004N SP AF 90 mm F/2.8 Di VC USD MACRO 1:1, dos controladores remotos
Yongnuo Rf 603 N-3, flash externo yongnuo YN-565 EX, botella de agua,
bolígrafo, vaso lleno de agua y fondos degradados de distintos colores.
Hemos colocado
una botella llena de agua en un soporte a una altura aproximada de unos 40 cm
sobre un vaso de agua transparente a rebosar. Bajo el vaso hemos colocado un
fondo de color degradado y a unos 20 cm en perpendicular al mismo hemos
colocado otro de diferente color (hemos alternado colores en cada una de las
tomas).
Con un alfiler le hemos hecho un agujerito a la botella que hemos
colocado de forma tal que la gota caiga sobre el centro del vaso. Una vez
preparada la escena hemos montado nuestra cámara sobre el trípode a una
distancia aproximada de unos 50 cm de la escena para que las gotas al salpicar
no caigan en nuestro objetivo y a una altura aproximada un poco superior a la
parte superior del vaso.
Como tenemos montada nuestra cámara sobre trípode
hemos bloqueado el espejo de la misma y desactivado el sistema estabilizador
del objetivo para conseguir la máxima nitidez en la toma. Es difícil enfocar
una gota de agua por lo que utilizamos un truquillo muy común. Usando el
enfoque manual (desactivamos el automático de nuestro objetivo), colocamos la
punta de un bolígrafo en el punto en donde cae la gota de agua en el vaso y
enfocamos a la misma. Ya tenemos la escena enfocada. Evidentemente, si movemos la cámara de sitio para acercarnos o alejarnos más de la escena, tendremos que enfocar de nuevo.
El flash externo lo
activamos mediante control remoto al hacer la toma junto con la cámara. Lo
hemos colocado a unos 45 grados a la izquierda de la misma y hemos hecho
rebotar la luz en la cartulina con fondo degradado que tenemos colocado
perpendicularmente detrás del vaso para que refleje el color de la misma.
Para congelar la
gota en la instantánea hay que configurar la velocidad de la cámara con una
velocidad de obturación alta, ya que cae a una gran velocidad, si no, la
veríamos borrosa. En nuestro caso hemos configurado la cámara con las
siguientes opciones. ISO 100 para conseguir la mejor calidad de imagen, apertura entre
f5.6 y f11, dependiendo de la toma (hemos hecho 300 fotos de las que hemos
seleccionado 37) y velocidad de obturación 1/250 s. Hemos tomado las fotografías
con el disparador remoto para evitar transmitir movimientos a la cámara y que
las gotas salgan nítidas, sobre todo cuando hemos usado aperturas más amplias. Lo
más difícil es congelar el momento exacto, ya que la gota cae a gran velocidad,
pero con paciencia y muchas tomas seguidas al final se consiguen algunas muy
buenas.
Para la edición
final hemos usado Adobe Camera Raw para revelar las fotografías, haciendo corrección en el balance de blancos, exposición, etc y darles el
contraste e intensidad adecuados al color a nuestro gusto.
Pronto dispondréis de todo nuestro material fotográfico en
nuestra web para así poder imprimirlo en los materiales y soportes de qué
disponemos, también podréis subir el vuestro si lo deseáis.
Deseamos que os haya gustado