TRAMPANTOJOS: UNA TÉCNICA PICTÓRICA APLICADA A LA FOTOGRAFÍA
martes, 8 de julio de 2014
Cuando se habla de pintura en historia del arte suele
decirse de tal o cual pintor que era o es el mejor por tal o cual obra. Pero, ¿Qué hay de aquellas obras que no hemos
podido ver? Hoy en día no se conservan pinturas de la antigua Grecia por ejemplo, pero es ampliamente
conocida la anécdota entre los dos
más grandes pintores de aquella época según escrituras de voces autorizadas
como la de Plinio el Viejo: Zeuxis y
Parrasio.
Cuentan las crónicas
que el primero atesoraba tamaño arte que en un duelo con su rival para dirimir
quien era el mejor pinto unas uvas de
tal realismo que al descorrer la cortina para que todos pudieran verlas los propios
pájaros ante tal obra maestra se aglutinaban
en torno al lienzo intentando comerlas. Ante tal maravilla Parrasio se negaba a descorrer la cortina para que
todos pudiesen admirar su obra y todos pensaron que veía perdido el
reconocimiento frente a las uvas de Zeuxis, el cual impaciente por recibir elogios se dirigió a apartar la tela de
por sí y cuál no sería su sorpresa cuando comprobó que no se trataba de una
cortina sino de la propia pintura. Zeuxis reconoció la grandeza de su oponente
con estas palabras: “Yo he engañado a los
pájaros, pero tú, Parrasio, me has engañado a mí. Por tanto, admito que eres
mejor pintor que yo”.
Si diésemos crédito a las fuentes literarias… posiblemente la
mejor obra de arte de la historia
sería un “Trampantojo”, la obra de
Parrasio, una “trampa- ante- el ojo”.
Desde entonces el ilusionismo pictórico e
incluso arquitectónico ha estado presente a lo largo de la historia con
memorables ejemplos que van desde la Scala Regia de Bernini, pasando por
elementos de la Capilla Sixtina de Miguel Angel, hasta nuestros días con los
graffitis de Julian Beevers.
En Cuadros y Vinilos
nos hemos contagiado de esta técnica y la hemos aplicado al arte de la
fotografía para traeros una colección de
trampantojos muy especial para los amantes de la ilusión óptica. Puertas y
ventanas abiertas a un mundo fantástico que consiguen una realidad intensificada contemplada desde un determinado punto de vista.
Diseños realistas o imposibles que no dejarán indiferente a nadie. Además son ideales para abrir espacios pequeños
o refrescar la mirada con un paisaje
natural o urbano.
Deseamos que os gusten.