Todos nuestros cuadros son reproducciones digitales de auténticas obras de arte. Las imprimimos sobre los mejores lienzos de algodón 100% del mercado y utilizando la última tecnología de impresión para un acabado impecable. Comprueba las calidades y acabados de nuestros cuadros y te darás cuenta de la auténtica diferencia respecto a nuestros competidores.
Sólo utilizamos telas 100% algodón, de los mejores fabricantes, con una densidad de 360gr/m2, para garantizar una imagen lo más real posible a la obra original. Son los mismos lienzos utilizados por los pintores y museos para las reproducciones de sus obras.
La textura del lienzo resalta la obra de arte y se consigue lo más cercano al aspecto de una pintura original.
Imprimimos las obras de arte utilizando la técnica de impresión por Giclée, la mas más avanzada actualmente, lo que permite una resolución, nitidez y colorido insuperables. Utilizamos impresoras gran formato con la más moderna tecnología y tintas ecológicas.
Montamos todos nuestros cuadros sobre un bastidor de madera de abeto alistonado de 3 x 3 cm / 3 x 4.5 cm. Esta madera es ideal para la fabricación de bastidores ya que al ser alistonada refuerza el bastidor y evita deformaciones del mismo debido a la tensión del lienzo.
Todos nuestros bastidores son fabricados artesanalmente a mano, uno a uno, a la medida deseada por el cliente. Van reforzados por tensores en las esquinas cortadas en inglete y, junto a su grapado en V y sus barras tensoras para medidas de más de 1 metro, garantizan un bastidor de madera duradero.
Mujer joven
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Mujer joven
Paisajismo
Winslow Homer no fue un pintor de salones ni de academias al uso. Su arte, forjado en la observación directa y la experiencia, se despojó de artificios para capturar la esencia cruda de la vida y la naturaleza. Nacido en Boston en 1836, su carrera despegó como ilustrador para publicaciones como Harper's Weekly, donde documentó la Guerra Civil Americana, ofreciendo una visión sin adornos del conflicto que marcó profundamente a la nación. Lo que distingue a Homer de sus contemporáneos es su implacable honestidad. Mientras otros idealizaban o dramatizaban, él se sumergía en la realidad, ya fuera la dureza de la vida rural, la inocencia de la infancia o la majestuosidad indomable del océano. Sus obras no buscan complacer, sino confrontar al espectador con la verdad de lo que ve. Se le asocia principalmente con el Realismo y el Naturalismo, movimientos que abrazó con una voz profundamente personal. Entre sus obras, 'The Gulf Stream' (1899) es un testamento de la lucha del hombre contra la naturaleza, un marinero solitario a la deriva rodeado de tiburones, que invita a la reflexión sobre la vulnerabilidad humana. 'Breezing Up' (A Fair Wind) (1876) irradia una energía y un optimismo que encapsulan el espíritu de una América en crecimiento. Y 'The Fog Warning' (1885) es una obra maestra de la tensión narrativa, donde la inminente amenaza de la niebla envuelve a un pescador en su bote. Un dato curioso sobre Homer es que, tras su etapa como ilustrador de guerra, se retiró a la remota Prouts Neck, Maine, en 1883. Allí, vivió una existencia casi solitaria, obsesionado con el mar y sus cambiantes estados de ánimo, convirtiéndose en el gran cronista de la costa atlántica. Su técnica más usada fue el óleo sobre lienzo, aunque su dominio de la acuarela es igualmente legendario, elevando este medio a nuevas cotas artísticas. Como él mismo dijo con su característica sencillez: "Cuando tengo un tema, lo pinto." Su legado es el de un artista que nos enseñó a ver la grandeza en lo ordinario y la verdad en la naturaleza sin filtros.
El vedutismo (de veduta, ‘vista’ en italiano; plural, vedute) es un género pictórico muy típico del Settecento (siglo XVIII) italiano, desarrollado sobre todo en la ciudad de Venecia. Enmarcadas dentro del paisajismo, las vedute son vistas generalmente urbanas, en perspectiva, llegando a veces a un estilo cartográfico, donde se reproducen imágenes panorámicas de la ciudad, describiendo con minuciosidad los canales, monumentos y lugares más típicos de Venecia, solos o con la presencia de la figura humana, generalmente de pequeño tamaño y en grandes grupos de gente. Concebidas como recuerdos –casi como postales– para viajeros extranjeros, las vedute tuvieron mucho éxito, llegando su influencia a casi todos los rincones de Europa, e iniciando una característica forma de representar el paisaje que fue imitada por muchos artistas europeos. Sus mayores exponentes fueron Canaletto, Bernardo Bellotto, Francesco Guardi, Michele Marieschi y Luca Carlevarijs.