Bordes Estirados / Listo para colgar
Los 3 cm. de grosor de cada lateral del marco van impresos con una pequeña zona de la imagen cercana a los bordes, la cual es estirada para dar una sensación de continuidad de la misma.
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Cuadros prefabricados en cuatro medidas (pequeño, mediano, grande y extragrande), con stock continuo y con un precio reducido para que puedas tenerlo en casa en el menor tiempo posible.
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Sólo utilizamos telas 100% algodón, de los mejores fabricantes, con una densidad de 360gr/m2, para garantizar una imagen lo más real posible a la obra original. Son los mismos lienzos utilizados por los pintores y museos para las reproducciones de sus obras.
La textura del lienzo resalta la obra de arte y se consigue lo más cercano al aspecto de una pintura original.
Imprimimos las obras de arte utilizando la técnica de impresión por Giclée, la mas más avanzada actualmente, lo que permite una resolución, nitidez y colorido insuperables. Utilizamos impresoras gran formato con la más moderna tecnología y tintas ecológicas.
Montamos todos nuestros cuadros sobre un bastidor de madera de abeto alistonado de 3 x 3 cm / 3 x 4.5 cm. Esta madera es ideal para la fabricación de bastidores ya que al ser alistonada refuerza el bastidor y evita deformaciones del mismo debido a la tensión del lienzo.
Todos nuestros bastidores son fabricados artesanalmente a mano, uno a uno, a la medida deseada por el cliente. Van reforzados por tensores en las esquinas cortadas en inglete y, junto a su grapado en V y sus barras tensoras para medidas de más de 1 metro, garantizan un bastidor de madera duradero.
Las Bailarinas para Edgar Degas son como los girasoles de Van Gogh o los nenúfares de Monet, una obsesión, hasta tal punto que este pintor famoso comenzó a perder la vista a partir de los cuarenta años y ciego finalmente trabajó con figuras de cera que tuvieron también como tema las bailarinas de ballet. Edgar Degas aunque es considerado uno de los pintores más famosos del impresionismo, nunca llegó a los niveles de abstracción de otros como Van Gogh o Monet, pero es sin duda impresionista. En ocasiones se tildó a Degas de vouayer cruel por hacer posar a sus modelos durante horas, pero de lo que no cabe duda es que nadie mejor que él ha plasmado el dolor y el sacrificio de las bailarinas de ballet del siglo XIX como verdaderas heroínas de los escenarios. La sensualidad del movimiento así como la tensión de los cuerpos en sus obras convierte su serie de bailarinas en una de las más famosas series de cuadros famosos de la historia del arte. La riqueza cromática y su percepción del movimiento atribuye a sus obras de arte una singularidad única e inconfundible. Entre los maestros más admirados por Degas figuran El Greco, Manet, Cézanne, Gauguin, Ingres, Delacroix o el propio Vincent van Gogh, de los cuales adquirió obras para su propia colección. Entre sus cuadros famosos podemos encontrar: La Orquesta de la Ópera, La Estrella, Bailarinas en Azul, La Clase de Ballet, Examen de Danza, Dos Bailarinas Amarillo y Rosa, En las Carreras o Ballet de la Ópera de París. Si estás buscando cuadros famosos de bailarinas, Degas es la mejor elección, en Cuadros Famosos puedes comprar una reproducción realizada en las mejores calidades del mercado a precios muy baratos.
Los cuadros de Hilaire-Germain-Edgar Degas siempre han sido muy valorados y entre ellos destaca el extraordinario cuadro de las Bailarinas. Esta obra representa la bella y elegante danza del ballet con un grado de perfección increíble. Las bailarinas aparecen en una escena donde se palpa la tensión propia de un ensayo o de una actuación en directo.El cuadro es una perfecta obra de arte que transmite la delicadeza de las bailarinas y el esfuerzo que requiere esta disciplina. Degas dominaba la técnica del dibujo y la pintura, y estas habilidades se notan en la precisión con la que plasmó cada detalle de las bailarinas.El cuadro de las Bailarinas de Degas se encuentra en el Museo de Orsay en París, uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad. Visitar el museo es una experiencia muy enriquecedora, ya que además de este cuadro, podrás disfrutar de muchas otras obras inolvidables.Si eres un amante del ballet o simplemente te encanta el arte, cuadrosfamosos.es tiene un amplio catálogo de cuadros de los mejores pintores del mundo en una variada selección de formatos. Compra tu cuadro favorito de Bailarinas de Degas, y tendrás una obra de arte única e inspiradora en tu hogar.
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Bailarinas
Impresionismo
Edgar Degas emerge en el vibrante París del siglo XIX, una época donde la fotografía comenzaba a redefinir la percepción visual. Lejos de ignorar esta nueva herramienta, Degas la abrazó para explorar composiciones y encuadres novedosos, dotando a sus obras de una espontaneidad y un dinamismo que pocos de sus contemporáneos lograron igualar. Su mirada se posó en la vida moderna, con un enfoque muy particular: la figura humana en movimiento, capturada en instantes íntimos y a menudo desprovistos de idealización. Aunque se le asocia con el Impresionismo, Degas siempre se resistió a esa etiqueta, prefiriendo considerarse un "realista" o "naturalista". Su interés no residía en la luz cambiante o los paisajes al aire libre, sino en la línea, la forma y el volumen, una herencia clara de su admiración por maestros como Ingres y Delacroix. Esta distinción es crucial: mientras otros impresionistas buscaban capturar la impresión fugaz de la naturaleza, Degas se obsesionaba con el estudio minucioso del cuerpo, la anatomía y la psicología de sus modelos. Entre sus obras más reveladoras, encontramos *La clase de danza* o *El ensayo de ballet*, donde nos sumerge en el backstage de la ópera. Allí, revela la disciplina y el esfuerzo detrás de la gracia escénica. *El absenta* es otro ejemplo de su aguda observación social, un retrato melancólico de la alienación urbana. Sus bañistas, como *La bañista peinándose*, son estudios de la figura femenina despojada de artificios, capturada en poses cotidianas y a menudo complejas. Su habilidad con el pastel le permitió una inmediatez y una riqueza cromática que definieron gran parte de su producción tardía. Un dato curioso sobre Degas es su profunda aversión a ser fotografiado y su carácter notoriamente huraño y solitario en sus últimos años, exacerbado por una progresiva pérdida de visión. A pesar de su reclusión, su legado es inmenso. Degas nos enseñó a ver la belleza en lo ordinario, a apreciar la complejidad del movimiento y a valorar la honestidad de la observación. Su influencia se extiende a la fotografía moderna y a la representación de la figura humana en el arte del siglo XX, afianzándolo como un maestro que, a su manera, redefinió la pintura de su tiempo. Como él mismo dijo: "El arte no es lo que ves, sino lo que haces ver a los demás".
Aunque el término Impresionismo se aplica en diferentes artes como la música y la literatura, su vertiente más conocida, y aquella que fue la precursora, es la pintura. El movimiento plástico impresionista se desarrolló a partir de la segunda mitad del siglo XIX en Europa —principalmente en Francia— caracterizado, a grandes rasgos, por el intento de plasmar la luz (la «impresión» visual) y el instante, sin reparar en la identidad de aquello que la proyectaba. Es decir, si sus antecesores pintaban formas con identidad, los impresionistas pintaban el momento de luz, más allá de las formas que subyacen bajo este. El movimiento fue bautizado por la crítica como impresionismo con ironía y escepticismo respecto al cuadro de Monet. Impresión: sol naciente. Siendo diametralmente opuesto a la pintura metafísica, su importancia es clave en el desarrollo del arte posterior, especialmente del postimpresionismo y las vanguardias.