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los detalles de nuestros cuadros marcan la diferencia
Una auténtica obra de arte

Todos nuestros cuadros son reproducciones digitales de auténticas obras de arte. Las imprimimos sobre los mejores lienzos de algodón 100% del mercado y utilizando la última tecnología de impresión para un acabado impecable. Comprueba las calidades y acabados de nuestros cuadros y te darás cuenta de la auténtica diferencia respecto a nuestros competidores.

Lienzo Algodón 100%

lienzo algodón 100% Sólo utilizamos telas 100% algodón, de los mejores fabricantes, con una densidad de 360gr/m2, para garantizar una imagen lo más real posible a la obra original. Son los mismos lienzos utilizados por los pintores y museos para las reproducciones de sus obras.
La textura del lienzo resalta la obra de arte y se consigue lo más cercano al aspecto de una pintura original.

Impresión Full HD - Fine Art - Giclée

impresion% Imprimimos las obras de arte utilizando la técnica de impresión por Giclée, la mas más avanzada actualmente, lo que permite una resolución, nitidez y colorido insuperables. Utilizamos impresoras gran formato con la más moderna tecnología y tintas ecológicas.

Bastidor de madera fabricado a medida

lienzo algodón 100% Montamos todos nuestros cuadros sobre un bastidor de madera de abeto alistonado de 3 x 3 cm / 3 x 4.5 cm. Esta madera es ideal para la fabricación de bastidores ya que al ser alistonada refuerza el bastidor y evita deformaciones del mismo debido a la tensión del lienzo.
Todos nuestros bastidores son fabricados artesanalmente a mano, uno a uno, a la medida deseada por el cliente. Van reforzados por tensores en las esquinas cortadas en inglete y, junto a su grapado en V y sus barras tensoras para medidas de más de 1 metro, garantizan un bastidor de madera duradero.

Más información sobre la Obra La Anunciación de Garofalo

La Anunciación de Garofalo

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La Anunciación de Garofalo

Benvenuto Tisi da Garofalo

Public Domain

Manierismo

Más información sobre el pintor Benvenuto Tisi da Garofalo

Benvenuto Tisi, a quien el mundo del arte conoce como Garofalo, fue una de esas mentes inquietas que dieron forma al Renacimiento en Ferrara. A principios del siglo XVI, su ciudad natal bullía de ideas, un crisol donde la gravedad del Renacimiento se encontraba con las primeras audacias del Manierismo. Garofalo emergió en este vibrante escenario, absorbiendo y transformando las corrientes que llegaban de Venecia y Roma, forjando así la singular identidad de la Escuela de Ferrara. Lo que realmente distingue a Garofalo es su capacidad para tejer la sensualidad del color veneciano, una lección aprendida de maestros como Giorgione, con la gracia compositiva y la idealización de las formas que asimiló durante su estancia en Roma, bajo la sombra de Rafael. No fue un mero eco de sus contemporáneos; Garofalo reinterpretó estas influencias, infundiéndolas con una sensibilidad propia. Sus obras, a menudo, respiran una atmósfera serena y una delicadeza en el tratamiento de las figuras que resulta inconfundible, una huella personal en un periodo de grandes transformaciones. Sus pinceles se movieron principalmente en el terreno de la pintura religiosa y mitológica, ejecutada con maestría en óleo sobre tabla o lienzo. Obras como La Virgen con el Niño y San Jerónimo, que hoy reside en el Museo del Prado, son un testimonio elocuente de su arte. En ella, la luz y la forma se funden con una armonía que invita a la contemplación. Otros lienzos como La Anunciación o El Sacrificio de Baco revelan su habilidad para narrar con elegancia, utilizando el color con una sutileza que envuelve la escena. Su estilo se sitúa entre el Alto Renacimiento y las primeras manifestaciones manieristas, manteniendo siempre un equilibrio que evita los excesos, priorizando la armonía y la introspección. Un detalle que a menudo se olvida es el trágico giro en su vida: Garofalo perdió la vista por completo en 1550. Este suceso lo obligó a abandonar los pinceles, nueve años antes de su fallecimiento en 1559 en su Ferrara natal. A pesar de este final, su legado perdura. Hoy, valoramos su obra por su paleta particular, la profunda humanidad de sus representaciones y su papel como puente entre estilos, un artista que supo mantener una voz propia en un panorama artístico en constante cambio.

Más información sobre el gérero artistico Manierismo

El manierismo es un estilo artístico que predominó en Italia desde el final del Alto Renacimiento (c. 1530) hasta los comienzos del período Barroco, aproximadamente hacia el año 1600. El manierismo se originó en Venecia gracias a los mercaderes y, en Roma, gracias a los papas Julio II y León X, pero finalmente se extendió hasta España, Europa central y Europa del norte. Se trataba de una reacción anticlásica que cuestionaba la validez del ideal de belleza defendido en el Alto Renacimiento. El manierismo se preocupaba por solucionar problemas artísticos intrincados, como desnudos retratados en posturas complicadas. Las figuras en las obras manieristas tienen frecuentemente extremidades graciosas pero raramente alargadas, cabezas pequeñas y semblante estilizado, mientras sus posturas parecen difíciles o artificiales. Su origen etimológico proviene de la definición que ciertos escritores del siglo XVI, como Giorgio Vasari, para quien maniera significa todavía "personalidad artística", es decir, estilo, en el más amplio sentido de la palabra. Lo asignaban a aquellos artistas que pintaban "a la manera de...", es decir, siguiendo la línea de Miguel Ángel, Leonardo o Rafael, pero manteniendo, en principio, una clara personalidad artística. El significado peyorativo del término comenzó a utilizarse más adelante, de parte de los clasistas del siglo XVII, cuando esa "maniera" fue entendida como una fría técnica imitativa de los grandes maestros, como un ejercicio artístico rebuscado, enclichés, reducible a una serie de fórmulas. Los colores no remiten a la naturaleza, sino que son extraños, fríos, artificiales, violentamente enfrentados entre sí, en vez de apoyarse en gamas. El propio Miguel Ángel o el académico Rafael experimentaron en sus últimas obras el placer de la transgresión, desdibujando sus figuras o dejando inacabadas sus obras. Tiziano, Correggio o Giorgione someten algunas de sus pinturas a complicados simbolismos que aún no han sido descifrados, como intuimos en La tempestad, de este último. También afectó tardíamente, pero de forma genial, a El Greco. La orfebrería fue uno de los ámbitos más beneficiados por este complejo arte. Como reacción al manierismo, surgió en Italia el caravaggismo. Después de ser reemplazado por el barroquismo, fue visto decadente y degenerativo. En el siglo XX fue apreciado nuevamente por su elegancia. Entre los artistas que practicaron este estilo están Parmigianino, Beccafumi, Benvenuto Cellini, Giambologna, Giulio Romano, Rosso Fiorentino,Bronzino, Tintoretto, Arcimboldo, Hans von Aachen, Bartholomeus Spranger, Hendrick Goltzius, Vasari, Veronés, El Greco y Federico Zuccaro. En literatura se interpreta como un proceso evolutivo que afecta al as formas y a la actitud de los poetas. El cambio que afecta a las formas, por influencia de las artes.